
Musas
Gloria Arbonés
Eran ninfas relacionadas con los ríos y fuentes, espíritus de las aguas. Se les atribuían virtudes proféticas, así como la capacidad de inspirar toda clase de poesía. El número original de musas y sus nombres varía conforme a la evolución de la mitología griega. Al principio, tres musas eran adoradas en Monte Helicon: Melete (meditación), Mneme (memoria) y Aoede (canción). Otras tres se adoraron en Delphi. Sus nombres representaron las ristras de una lira: Nete, Mese e Hypate.
Según Hesíodo (siglo VIII a.n.e.), son nueve hermosas diosas que habitaban en el Monte Parnaso protegidas por Apolo, dios luminoso que todo lo ve y todo lo sabe, el dios protector de todas las artes. También pasaban gran parte del tiempo en el Monte Olimpo, la morada de los dioses, a quienes alegraban en sus banquetes con sus can- tos y danzas. Igualmente durante la noche, envueltas en nubes leves, podían dirigirse a las casas de los mortales en las que hubiera fiestas o celebraciones.
Finalmente, estas son las nueve musas que pasaron a la historia: CALÍOPE era la musa de la elocuencia y de la poesía épica, por lo que solía portar obras como La Odisea, La Ilíada o la Eneida.
MELPOMENE, la musa de la tragedia, iba vestida como una sobria y gran actriz dramática con una maza que indica que la tragedia es un arte difícil que exige un genio privilegiado y una imaginación vigorosa.
TALÍA, la musa de la comedia, iba caracterizada de forma equivalente a un payaso de la actualidad.
A POLIMNIA, la musa de la poesía sagrada, la retórica y la escritura, se le representa en actitud pensativa.
CLÍO, la musa de la historia, se encargaba de poner de relieve las grandes hazañas del mundo.
URANIA, la musa de la astronomía, iba acom- pañada de un globo terráqueo y de un compás para medirlo.
ERATO era la musa de la poesía amorosa, por lo que iba caracterizada como Eros y, en algunas ocasiones, con un laúd, instrumento que ella in- ventó, y en otras, con una corona de rosas.
EUTERPE, la musa de la música, iba siempre con su flauta y se la relacionaba mucho con TERPSÍCORE, la musa de la danza.
Una curiosidad: el término museo significa casa donde están las musas o donde se obtiene inspiración, y la primera institución de esta naturaleza de la que se tiene conocimiento es el Museo de Alejandría, que contenía la biblioteca de Alejan- dro Magno y era un recinto de discusión y aprendizaje. ff
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